Dear Friends

DF 71 - Pensamientos socialmente distanciados desencadenados, riendo al unísono

Diciembre 2020

Queridos A-m-i-g-o-s,

Cómo están todos? Ha pasado un tiempo.

En lo que será un año o casi sin viajar hay mucho tiempo para disfrutar del otro lado de la vida. Al menos es lo que me dije en marzo último al volver de México; sólo para descubrir que no hay tal otro lado de la vida. Está todo entrelazado, con la música como la fuerza impulsora y todo lo demás aferrándose por inspiración y socorro. También sucede que la música - siendo el único factor común - cuenta primariamente para todos mis amigos y socios así como también da pie al m-o-v-i-m-i-e-n-t-o y desencadena p-e-n-s-a-m-i-e-n-t-o-s.

Espero que se hayan dado cuenta del responsable distanciamiento de las letras en las tres palabras que más fácilmente podrían ser catalogadas como PELIGROSAS en las condiciones imperantes. Debemos ser cuidadosos con nuestro entusiasmo. La gente está observando. En cambio, por qué no escribirlo todo entonces en una notebook, que debería ser a prueba de trancazos, pero estén atentos a esconderla de los viles inquisidores, los asquerosos-"concientizadores"; aquellos que no ven nada gris en el espectro de la vida. Por su interés en extinguir cada chispa de refrescante pensamiento hasta que cada elemento de la vida social e historia alterada sea correcta, con excepción del libre discurso por supuesto, que ellos - los asquerosos-"concientizadores", aborrecen por sobre toda cosa y señalado para dedicar especial atención. Simplemente porque no hay dirección en los manuales de los intolerantes sobre cómo resolver con razonamiento, por lo que todo debe ser golpeado a toda costa; totalmente destruido.

Aparte de las actividades secretas de los grandes pero mayormente invisibles actores globales, que están calculando fríamente formas para aprovechar nuestra infectada fragilidad, poco es lo que está pasando. Y me he dado cuenta que somos más reflexivos a este paso más lento.

Es tiempo de pensar en el futuro, quién sabe qué es lo que haya ocurrido en el pasado.

Hace muchos años me sacaron gritando de un bar en Copenhague… bueno, en verdad no. Erik Thomsen, nuestro querido promotor danés, me alentó, en su propio cómico y maquiavélico modo, a cantar una canción de Navidad junto a una buena banda llamada Pretty Maids. Volví al bar y me olvidé todo al respecto, hasta muchos años después en el Hard Rock Café en Tokio (no pregunten).

Con suerte, nuestro querido Ed. será capaz de brindarnos algunos mecanismos que les permita escuchar esta canción - llamada 'A Merry Jingle', y la voz en ella es la mía, pese a que probablemente ya sabía ello.

Unos años después de haber andado en trineo en Polonia con otro querido amigo, el promotor Tommy Dziubinski, y que las campanas efectivamente tintinearon en mis oídos por unos cuantos días luego del casi vertical evento que tuvo lugar allí, y luego en descenso, a través de un estrecho sendero lleno de hielo a lo largo de un sonoro río, asegurando una suerte de muerte para cada uno de nosotros, pasajeros con alta carga de vodka, que podrían resultar despedidos del remolque en una curva cerrada, o muchos de nosotros si alguno de los caballos se tropezara.

Lo que me recuerda (que?) a principios de los mil novecientos setenta hubo un movimiento que duró bien poco por la Free Music (Música Libre) que se expandió por toda Europa y, para decepción de los fans, músicos y promotores, tenían activistas enfureciéndose e interrumpiendo conciertos en estadios, particularmente en Alemania Occidental, donde Deep Purple tocaba frecuentemente.

La Edgar Broughton Band estaba en el mismo sello Harvest/EMI que Deep Purple y fueron grupo soporte una o dos veces en conciertos como teloneros. Fui testigo de una conversación entre Edgar y los promotores, Avram Marcel y Marek Lieberberg de Mama Concerts, en la oficina de producción previo a uno de estos shows.

Edgar estaba despotricando, demandando que la música debería ser gratis y acusando a Marcel y Avram de ser unos explotadores cerdos capitalistas. No tenía el menor atisbo de sentido pero siguió y siguió hasta que Marek, señalando su reloj, dijo 'Todo muy bien Edgar, pero tocas en cinco minutos'.

'OK' dijo Edgar, 'pero aún no nos han pagado; está estipulado en mi contratado que nos deben pagar antes del show.'

'Pero dijiste que la música debería ser gratis', rieron los promotores al unísono.

'Bueno, obviamente eso no aplica a mí.', vociferó un indignado Broughton

En otro momento de esa larga gira que comenzó en julio de 1970 tocamos en The Neue Universität en Heidelberg. El show fue bueno, con una audiencia adorable, pero poco después una odiosa pandilla atacó el lugar, asustando a los propios guardias de seguridad, como también a los chicos y dejándonos a nosotros, el grupo, encerrados en un vestuario. Armamos una barricada en las escaleras y rompimos muebles para contar con algunas patas de sillas para protegernos.

Y finalmente llegaron - muchos de ellos - hasta que doblaron y vieron la barricada, con nosotros detrás de la misma, riéndonos de ellos. Hubo una calma por unos segundos hasta que recargaron su magia, comenzaron a gritar nuevamente e iban ya nuevamente a la carga, cuando… comenzó a llover. En el interior. Ellos se detuvieron - sorprendidos - hasta que vieron a uno de nuestros ayudantes, Mick Angus, quien había subido otro tramo de la escalera y estaba dejando escapar una impresionante parábola de pis sobre sus cabezas. Se retiraron sin decir palabra.

La Policía debería darse cuenta que de hecho no se necesita de camiones hidrantes para parar una manifestación Entonces, durante el solsticio de invierno, levantaré una copa en honor a todos los promotores con los cuales he tenido el placer de trabajar. Ellos son quienes hacen grandes inversiones y a veces sufren pérdidas cuantiosas, para mantener la música en vivo en vigencia.

Y por supuesto por ustedes, Dear Friends (Queridos Amigos), quienes nos han continuar por esta senda durante las últimas cuatro centurias.

Salud,

Ian Gillan

Copyright © Ian Gillan 2020



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